Fachadas del Colegio Las ArtesEl Colegio Las Artes se define como un colegio "cooperativo", en el más amplio sentido de la palabra.

Los principios de libertad e igualdad constituyen uno de los ejes cardinales del mismo. La tolerancia y el humanismo se encuentran en el otro eje definitorio del Centro.

Estas coordenadas definen la actividad en el Centro y de ellas emanan los objetivos y actitudes y, en suma, la propia filosofía.

Desde el punto de vista empresarial optamos por la dinámica de una "escuela abierta", entendiendo por ello una estructura organizativa flexible, que acoja en su seno cuantas tendencias grupales supongan un bien para el proceso educativo. De este modo, la integración de los estamentos que componen la Comunidad Educativa es favorecida y potenciada.

En el ámbito del alumnado, la transmisión del concepto "libertad" es desarrollado a través del razonable equilibrio entre "confianza y libertad" que se les otorga. Libertad e igualdad en el ejercicio de la "expresión", a cualquier nivel, están íntimamente unidas y desarrolladas en nuestro quehacer diario como docentes. La muralla profesor/alumno no pertenece a nuestro mundo y eso rápidamente lo captan los alumnos que, evidentemente, ven trastocados "sus valores" de otras escuelas e, incluso, de la propia familia, ya que están "educados" en otro tipo de relación más vertical y jerárquica. No asumimos el rol de trabajadores de la enseñanza. En este sentido nos confesamos más "maestros". Con ello, el matiz afectivo deja de ser matiz y se convierte en elemento vertebrador de la docencia. La motivación se favorece, la "transmisión" mutua de sentimientos no encuentra obstáculo y el clima de trabajo es motivador en sí. Para ello, la tolerancia es ejecutada en su grado sumo; si bien, la conciencia del alumno no capte su intención, pero nosotros, los maestros, abonamos con su semilla y los frutos de ello nos satisfarán en el futuro tanto como los esfuerzos del presente nos están costando hoy.

Apostamos también decididamente desde hace años por la educación especial, sirva como ejemplo el aula de apoyo a la integración y el aula específica de autismo que tenemos concertada actualmente.

En cuanto a nuestro posicionamiento como centro docente, dentro de la dicotomía escuela pública/escuela privada, nos mostramos firmemente defensores de los principios de gratuidad, participación y apertura a la sociedad; por lo que rechazamos el encasillamiento como colegio privado y nos situamos en la vertiente de una nueva alternativa que potencie, por encima de todo, un modelo de enseñanza cooperativo, crítico y comunicativo, en continuo contacto con la realidad, que se ofrezca a la pluralidad y oferte una calidad de enseñanza basada tanto en el desarrollo de un currículum científico y abierto como en la formación de valores humanos a través de las áreas transversales de la educación y la afectividad que, en nuestra escuela, venimos aplicando y que, en cierto modo, vienen definiéndonos desde los inicios.

Mantenemos en nuestro seno una constante tensión dialéctica que nos obliga a una reflexión continua sobre nuestro modelo de escuela.

El perfil del profesor cooperativo de nuestro centro se hace eco de las conclusiones del trabajo de los grupos de idoneidad de nuestra federación de enseñanza: esto es, el del profesor como continuo interrogador, ambicioso intelectual y pedagógicamente para adquirir una cualificación que responda a los objetivos y finalidades del centro, lúdico, tolerante y sensible a la creatividad y al afecto. De este modo nos situamos en la vertiente del profesor educador y no en la de profesor enseñante, ya que entendemos fundamental el desarrollo afectivo del alumno en la adquisición de hábitos de trabajo intelectual, bien en equipo o individualmente, el desarrollo de sus capacidades de expresión, razonamiento lógico, sentido crítico... así como los conocimientos específicos de cada una de las materias.

Pretendemos, además, que el aprendizaje sea significativo y no una mera memorización de conceptos. De esta forma, a través de una metodología activa, asumimos el rol de orientador y el alumno nos aborda para expresarnos cualquier aspecto o problema de su vida escolar en despachos, tutorías o pasillos.